martes, 18 de abril de 2006

De cosas y cementerios

Todas las cosas tienen sus propios cementerios
O todos los cementerios tienen sus cosas respectivas.

El cementerio de las cosas malas, de los dichos y las palabrotas
Esta en mi alma
Sufro por eso, pero más sufro cuando llegan las visitas, los deudos.

El cementerio de mis pensamientos es el olvido
Y el cementerio del olvido…
No hay mapa que -o quien- me indique como llegar.

Tampoco se tiene el como llegar al olvido en si
El olvido no se encuentra en ningún lado
El olvido no existe
El olvido es el azar
El olvido es el amor
El olvido es Dios.

El olvido tenia voluntad propia o la tiene o la tendrá
Es que no lo conozco
El cementerio del olvido esta donde no esta el tiempo ni el espacio
El cementerio del olvido es el recordar…

Así un misterio más resuelto
Todas las cosas tienen cementerios
O todos los cementerios quieren tener cosas.

Los cementerios de las cosas no son sus antónimos
Sino precisamente donde terminan
Aunque no es irracional pensar que
Las cosas en realidad no tienen cementerios
Sino que es una cosa con dos lados (la cosa en cuestión y su cementerio respectivo)
Que no termina nunca
Y empieza donde termina y en cualquier lado como los círculos
O las esferas
Pero esto lo rechazo
No soporto la idea de un No-Fin.

No tengo argumentos precisos para negar lo anterior
Por eso mismo esto es poesía y no otra cosa
Usted que lee, tiene cementerio ya
Usted por ejemplo es el cementerio de esto mismo que lee
En usted termina y en usted tiene fin
A su vez
El poema Copula con usted -o se aparea, como prefiera-
Se hacen el amor
Y engendran algo nuevo
Que terminará en otra cosa
Si es que no aborta antes.

No se asuste, acá el aborto es válido
… quise decir voluntario…

Por eso quizás rechazo la idea de todo en todo
Porque me es imposible concebir que usted es uno solo con el poema que escribo ahora.

Aunque también es posible decir que el cementerio de este poema
Es el mismo poema…
Cuando deja de serlo
¿Qué es un poema?

Acabo de copular con mi propia creación
En este caso cometí incesto
No se espante que tampoco es malo
Pero es confuso.

¿Sabes, tú que lees, cual es el cementerio del día?
¿La noche del día y el día de la noche?
No lo creo,
Acá se comparten el mismo cementerio
El cementerio del día es el tiempo que pasa
El cementerio de la noche es el tiempo que pasa
El cementerio del tiempo que pasa
Somos nosotros cuando morimos
Pero el tiempo parece eterno
O sempiterno.

Usted a su vez es muchos cementerios
No se asuste, nadie lo penara
Excepto las cosas que piensa
Esos fantasmas que evitas.

¿Le gustaría ser mi cementerio?
Ya le di mucho.

Mi cementerio soy yo mismo
A cada rato y todos los días
Aunque puedo estar completamente equivocado
En ese caso:

Ninguna cosa tiene cementerio
O ningún cementerio tiene cosas
Lo que al fin de cuentas sería que:
Los cementerios no existen
En ese caso: las cosas tampoco
Sin embargo, da lo mismo
O es lo mismo
No tengo idea para que se molestó en leer.

4 Mapaches:

Averroes dijo...

La simple forma de intercambio, la esencialidad de la vida por ese mismo intercambio es razón suficienta para leer.

Angeles dijo...

Leer..mm..para mi no necesita mayor justificacion.

charlotte dijo...

te envie toda mi critica por mail...leelo.

Venuzh dijo...

Da para pensar...

Me agrada tu poesia alocada, chascona, que por algunos instantes nos trasladan a un mundo lleno de letras disparas. Quizá por eso me moleste en leerte.

Más que mal, en en la poesia no se necesitan grandes argumentos.

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