miércoles, 14 de abril de 2010

XXV

Quien sabe qué sonido caerá por las cañerias de la noche
qué estrella gime en silencio la penetración
de la nada inmensa en su cuerpo incandescente
qué animal rodeado de deseo cruza las estepas
navegando en sus ojos iluminados por la luna
para encontrar su compañía.

Multitud de sudores abren las ventanas de la vida
y juegan a enfriarse con la lluvia
alguien presiona con sus manos una boca 
que no es la suya
para ahogar el grito total que arruya (para escapar)
en las negras nubes de arriba
donde la piel y la locura son una misma dicha.

Qué flor no se complace en su lucha
qué tallo se arrepiente de de existir
cuando aparecen en su pecho
las incandescencias nocturnas, esferas incendiandose hace millones
que desde la muerte todo miran.

yo se que la luz se ha perdido en los espejos
y que los espejos mismos han volado como el polvo
y que el mismo polvo es ahora un vapor que recorre 
el grito quieto que es azar y es vacío
    el orgullo seco que adquiere vida
        diluyéndose entre todas las desesperanzas
            de las lenguas jugando con otras lenguas
                de todos los anhelos fundiéndose con todos los anhelos
        de todo en todo
    hasta que no haya ya mas nada 
        hasta que no haya ya más nada 
    por lo que gemir.

0 Mapaches:

Publicar un comentario

Mi lista de blogs

Seguidores