viernes, 14 de mayo de 2010

Largo relato de la humanidad y del yo (Parte Segunda)


Alguna vez hablé de la miseria
y en torno a ella giré en una espiral 
intensa, dolorosa y angustiante
y sin embargo me reí fijando una mirada de lobo
en la vacuidad de lo que veía mientras giraba
todo me parecía horrendo
y vivía en la absurda esperanza del desesperado
del que no sabe qué decir ni como moverse
ante tanto absurdo vestido con camisas elegantes
-usan autos y las otras usan vestidos y son básicamente felices-
y vergas inyectadas de sangre que vomitan la nada
encima de la muerte
yo, sin embargo, caminé hacia atrás
como Michael Jackson e incluso pegué el 
gritito burlesco del !au, au, au!
y me reía agonizando en mi angustiante soledad
agarrándome las gónadas.

Un día en la primavera, todo mi anhelo de pureza
se vio concretado en la piel de la sencilles
incólume y genuinamente valiente de una mujer llamada ninguna
creí haberme perdido antes
creí haber deseado,
incluso llegué a creer que nada podría sacarme de mi total indiferencia
de mi determinación total a seguir el camino de la muerte
un camino donde el abajo estaba lleno de un fuego oscuro
un fuego invisible y mas terrible y mas solo
y todo lo que creí se vio perdido y arrasado en medio de sus ojos
en medio de cierta especie de cielo contra desierto
de arena y de mar, de oceano perdido mientras el sol se esconde en el horizonte
todo se vio revuelto
mi futuro ya predicho
la muerte que me esperaba con su capa negra y me miraba tan triste como la luna mira a los poetas
pobres lunáticos y borrachos que nadie entiende
la luna me miraba y yo era el mar
todo el mar y ninguna era todo el cielo que se encontraron
yo creí haberme perdido y haberme vuelto loco antes
creí haber sentido el anhelo mas total de todos
pero nada se igualo a esto
toda la inquietud de mi existencia parecia solucionada en esta cuestión
toda la forma de mi muerte
toda mi pretenciosa manera de existir y de mirar
toda mi soledad autoimpuesta como sacrificio
autosacrificio ante tanta HISTORIA mal utilizada
y tantos humanos tirados a la fosa común del tiempo y del olvido
qué importaba nada si estaba esa piel y sin embargo era ninguna
y sin embargo no había futuro ni presente ni pasado en esa lengua
ni en ese cuerpo
ni en ese sudor inexistente
pero fui entregado y salvado por ese fulgor
por esa locura 
y despues se fue y ahora si que no habia nada.

Viajé entonces, no tratando de escapar
sino como una especie de resignación
no fue escapar sino morir
morir e irse a las montañas
morir e irse al mar y pescar
enredarse en las redes como los peces
y cantar como las ballenas
ser completamente salvaje y vagar desnudo por el mundo
donde nada me era conocido
ni nada me era cercano
ni nada podia tocarme el corazón
ni acercarme como antes al llanto que se siente ante lo absoluto
al hermoso absoluto en el vacío negro donde se posan las estrellas
pero ya eso no era mío
esa sensibilidad se la llevó aquella ninguna
ninguna se llevo todo lo que era mío y se quedo con ella
porque siempre fue de ella
siempre le perteneció todo lo que era mi deseo
pero ninguna lo tiene y no sabe que lo tiene
y volví
volví a mirar entonces
pero esta vez la distancia y la indiferencia si que eran verdaderas
y todo me daba lo mismo
pero no deseaba la muerte, porque la muerte es el fin total de todo
y en ese lugar mi abuelo reside para no volver jamás
y en ese lugar residirán mis padres, mis amigos y mis hermanos
y yo mismo y no volveremos jamás
-así que no hay para que apresurarse;todo tiene su tiempo bajo el sol-
la ecuación es tan simple
es tan claro todo 
un segmento en la extension infinita de la recta
multiples rectas matemáticas que se juntan y se enredan
formando una vola informe
una esfera -no un círculo-
una esfera como de pelusas y de líneas y de cosas que avanzan y se derriten 
un ojo que todo lo ve pero que olvida
un ojo incapaz de reproducir de nuevo exactamente lo que paso antes
un ojo que de todas maneras será absorbido en la fosa comun del tiempo
o del universo
o del bigbang que volverá rapidamente sobre sí mismo 
y sin que nadie alcance a darse cuenta desapareceremos
(los androides en ese tiempo incluso nada podrán hacer)
todo se perderá en la nada
y dios no podrá volver a decir
"que sea la luz", porque dios no existe
apenas existe Mayimboo.

1 Mapaches:

Ninfa oz dijo...

como va la vida danielpollo

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